¿Qué son las etiquetas resinadas y cómo se fabrican?
Una explicación clara del proceso que convierte una etiqueta impresa plana en una pieza con volumen, brillo y protección adicional.
Una etiqueta resinada parte de una etiqueta adhesiva convencional: un adhesivo, una base impresa y la gráfica de tu marca. Sobre esa base impresa se aplica una capa de resina transparente que actúa como una lente, generando un efecto de volumen y agrandando el detalle visual del diseño que hay debajo.
El proceso, paso a paso
Diseño e impresión de la base. Se imprime la gráfica sobre el material base, respetando los colores y la resolución del archivo original.
Revisión de medidas y forma. Antes de resinar, se confirma que el tamaño y la forma sean los correctos para la aplicación final.
Aplicación de la resina. Se dosifica la resina sobre cada pieza, cubriendo toda la superficie impresa de manera uniforme.
Curado. La resina se deja curar hasta alcanzar su dureza y transparencia definitivas.
Corte y control de calidad. Cada pieza se corta a su forma final y se revisa antes de despacharse.
Por qué se ve distinto a una etiqueta impresa plana
La diferencia principal no es solo estética: la capa de resina también protege la tinta de abajo de la manipulación directa, algo que una etiqueta impresa sin recubrimiento no tiene. El resultado es una pieza que se percibe como fabricada, no como pegada sobre el producto.
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